LA TECNOLOGÍA QUE COSTÓ UNA CHAMPIONS
La final de la Champions League en 2016 se dio entre Real Madrid y Atlético de Madrid. La final de la mayor competición de clubes acogía uno de los mayores derbis del mundo del fútbol. Tras la edición de 2014, donde el Atlético pierde la copa tras una prórroga forzada en el último minuto por el equipo blanco, el equipo busca vengarse de la derrota mientras el Real Madrid buscaba revalidar el título.
El incidente de este partido lo encontramos con el primer gol del Real Madrid tras algo más de un cuarto de hora de juego, una falta lateral que bota Kroos, peina Bale y remata Sergio Ramos para poner el 0-1. Mark Clattenburg y su equipo de árbitros durante el partido dieron como válido el gol, que había sido anotado en fuera de juego. Posteriormente, el colegiado admitiría el error, alegando que un fallo de la tecnología provocó el fallo humano. Esto se debe a que los intercomunicadores que llevan los árbitros asistentes y el árbitro principal no funcionaban correctamente y no podían comunicarse, por lo que Mark no pudo avisar a su asistente, quien no vio la prolongación de Ramos al segundo. El partido terminó 1-1 con victoria blanca en los penaltis, por lo que probablemente el Atlético de Madrid habría ganado una copa de Europa de no ser por un error tecnológico.
Por ello se debe seguir mejorando la tecnología, para minimizar los errores
y disfrutar de un deporte justo.



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